Hoy no hay café, pero sí puedes hacer algo hoy con los nervios

Hoy no hay café en la cafetería. Pero no porque esté castigado, porque quiero reducir el número de cafés.

Es que hoy ha habido un fallo en la electricidad y la cafetera no tenía corriente.

Mientras esperaba un rato a ver si lo solucionaban, me he tomado un cacao y escuchaba como el dueño decía que nunca había prestado atención a la instalación eléctrica y que de haberlo sabido hubiese contratado el mantenimiento, y que además le hubiese salido más barato que repararlo ahora. Puedes imaginarte perfectamente su tono de voz al decir:

«¡Qué pena que no pueda volver al pasado y encargarlo, para evitarme este problema!«

Y eso me recordó una vez en la que un chaval muy joven, en una conversación de esas en las que uno descubre cosas útiles, me decía que en realidad eso de volver al pasado no sólo es que es posible, sino que es únicamente cuestión de tiempos.

Cuando yo ya me estaba preparando para una charla de ciencia ficción sin sentido, me sorprendió con lo siguiente:

«Sólo tienes que imaginarte que estás viviendo el pasado de tu futuro.«

¿Queeeeé?

Siente por un instante que estás viviendo tu futuro, y que descubres que hay algo que hubieses cambiado de tu pasado, algo que no hiciste o algo que no te diste cuenta, y que te gustaría volver atrás en el tiempo y cambiarlo.

¿Lo tienes?

¿Cuánto darías por volver al pasado y volver a ese instante? Pues imagina que ya has vuelto de ese futuro al presente, que estás viviendo ahora este presente, y que puedes hacer algo que al cambiarlo ahora haría tu futuro mejor.

¿Queeeeé?

Le tuve que decir que me lo explicara otra vez, y enseguida vi una utilidad de esta forma de pensar.

¿Qué ves que no estás consiguiendo en tu futuro, y que ahora tienes la oportunidad de cambiar?

Qué bueno el cacao.

Por cierto, la frase que más dicen los músicos clásicos cuando superan el miedo escénico es «Ojala lo hubiera hecho antes». Pero esa es otra historia que será contada en otra ocasión.

Nos vemos,

Joseba

Despúes de prepararse tanto...
¿Porqué alguien sigue sin tener la seguridad y confianza en el momento de la verdad?

Es probable que asumieras como verdad desde el conservatorio que necesitabas practicar más para dar la interpretación que tú sabes que puedes dar, o que simplemente con exponerte más veces, los nervios se irían yendo.

Pero la realidad es que cuantas más veces actúas con la mentalidad incorrecta, lo único que podrías estar perpetuando es tu habilidad de tener nervios y de sufrir en el escenario en el momento de la verdad, acumulando malas experiencias.

Los deportistas llevan tiempo entrenando su mentalidad para llegar al alto rendimiento. Si eres un músico clásico y lo que quieres es disfrutar en el escenario, y sentir la seguridad que necesitas en el momento de la verdad, conectando con la música y contigo, igual te interesa saber cómo están consiguiendo otros músicos clásicos eliminar esos nervios y el miedo escénico con una metodología específica.

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