Hola,

Hay cosas que las tienes en la cabeza, pero no puedes acceder a ellas en momentos concretos, como cuando alguien se queda en blanco en su interpretación.

Te lo digo porque ayer estaba en mi cafetería por la tarde, con dos amigos mío, y había bastante gente. Y en una de estas mi amigo Marcos me dice, «¿No le conoces a ese?», y me señala a un tio de más o menos mi edad.

No, ni idea.

Y mi amigo me insiste, «Sí, hombre… no estudiaste tú con él?«

Le miro, y le miro, hasta el punto de que me quedo mirando, no muy descaradamente, pero fíjamente.

No, ni idea de quién.

Hasta que mi amigo saluda a otra persona de ese grupo que resulta que es vecino suyo. Y mientras más o menos nos unimos todos a la conversación me sigue insistiendo «Que sí, que a este le conoces«. Con tal insistencia que ya le pregunta al presunto desconocido «¿No le conoces a este?«, señalándome a mi.

Imagina cómo me sentía teniendo a esta persona delante, mirándome, dándome cuenta de que no tengo ni idea de quién es, y apurado por tener que decirlo.

Hasta que algo hizo click en mi cabeza.

«Joder, ya sé quien es«

Era Julito, había estudiado en colegio con él.

Sí, era él. Los mismos gestos, la misma mirada desconfiada, la misma inclinación de su columna hacia adelante, la misma forma de hablar entrecortada.

En mi mente estaba la información, pero no podía acceder a ella.

Como cuando vas a interpretar en el escenario y la obra te parece nueva.

Como si a un pianista su instrumento le pareciese un extraño, como si a un cantante la letra le parece que es la primera vez que la lee. Como si un violinista estuviese haciendo los golpes de arco sobre la marcha.

Como si no te hubieses preparado y estuvieras actuando a primera vista.

La sensación de que sabes que lo sabes, que lo tienes en tu mente, pero no puedes acceder, como si todo fuese nuevo.

Esa es una de las consecuencias que más me reportan los músicos clásicos profesionales,  como uno de los obstáculos para conectar con la música y liberar tu potencial.

Todos ellos ya habían probado lo de prepararse más, sin resultados. Porque llegados a este punto no es un tema de conocimiento. Es un tema mental.

Por eso son tan grandes los cambios cuando alguien supera el miedo escénico y lo deja por fin en el pasado.

Por cierto, los músicos que superan el miedo escénico reportan que conectan con la música mucho más. Pero eso te lo cuento en otro momento.

Nos vemos,

Joseba

Despúes de prepararse tanto...
¿Porqué alguien sigue sin tener la seguridad y confianza en el momento de la verdad?

Es probable que asumieras como verdad desde el conservatorio que necesitabas practicar más para dar la interpretación que tú sabes que puedes dar, o que simplemente con exponerte más veces, los nervios se irían yendo.

Pero la realidad es que cuantas más veces actúas con la mentalidad incorrecta, lo único que podrías estar perpetuando es tu habilidad de tener nervios y de sufrir en el escenario en el momento de la verdad, acumulando malas experiencias.

Los deportistas llevan tiempo entrenando su mentalidad para llegar al alto rendimiento. Si eres un músico clásico y lo que quieres es disfrutar en el escenario, y sentir la seguridad que necesitas en el momento de la verdad, conectando con la música y contigo, igual te interesa saber cómo están consiguiendo otros músicos clásicos eliminar esos nervios y el miedo escénico con una metodología específica.

Pulsa en este botón para entender cómo funcionaría nuestra metodología contigo.